lunes, 14 de septiembre de 2020

 30/08/2020 Con esto de la pandemia y la restricción vehicular de Chillán, se puede viajar solo desde el día Sábado después de las 17:00 hrs; así que no queda otra que animarse para sacarle el máximo provecho al día Domingo.

Tempranito comencé con la instalación y renovación de trampas con veneno para los Mickey Mouse, la verdad de las cosas que es más preventivo que nada, pues no andan plagas, y de los 4 años visitando la parcela, si he visto un par de orejones, es mucho.

Dado que comienza la temporada de crecimiento de los árboles, me aboqué a abonarlos para que puedan crecer más bonitos. Espero que con la lluvia de la semana aprovechen el abono.

Mientras estaba en el proceso anterior me encontré con una sorpresa inesperada, el mandarino había dado fruto y no me había dado cuenta durante todo el invierno, que maravillosa sorpresa, yo mirándolo en menos por ser pequeño y el calladito dio su primer fruto.

Tal como lo había previsto, el ciruelo comenzó a florar en gran cantidad, espero que alguna de las flores cuaje y dé fruto. Habrá que esperar al verano para saber si habrán frutos.

Algo de mantención a la casa, uno de los estanques de baño estaba filtrando agua y no dejaba detenerse al motor del pozo, generando un mayor desgaste de este y un gasto de energía innecesario. Se hizo la intervención correspondiente para darle solución (y apareció otro problema, hahahaha)






 22-23/08/2020 La primavera se viene encima, y es el tiempo en que la parcela da mas trabajo, las lluvias comienzan a irse y comienza a aparecer más seguido el sol.

Aprovechando un buen día de sol, aproveché de comenzar a rebajar el largo de la maleza, esto es el inicio, lo tradicional es pasar octubre, noviembre y diciembre solo en esto.


También me apliqué limpiando los alrededores de los árboles frutales y soltando la tierra para que respiren mejor, el problema de este trabajo es que es moledor de cuerpo y sobre todo en estos tiempos donde uno esta mas fofo con tan poca actividad. Logré avanzar en 8 árboles.

Uno de los ciruelos tiene cara de que quiere florar, ya está en su tercer año, así que debiera tocarle y de pasadita dar algún frutito, veremos como evoluciona.


miércoles, 2 de septiembre de 2020

 16/08/2020 Después de bastante tiempo con lluvias, de intentar regresar a la normalidad, el clima comienza a mejorar y los primeros rayos de sol primaverales empiezan a aparecer, con ello es la señal de que hay que retomar las actividades de mantención, pues se viene el periodo de mayor trabajo en la tierra.

Fue una visita en solitario y pude moverme después del horario de restricción. Con motivo de que habrán varios días en que no caerá lluvia, lo primero fue fumigar todos los arbolitos antes que comiencen a florar, pues por recomendación de uso de los productos, no deben aplicarse estando el árbol florado.

Este año será el primero en el cual aplicaré un fungicida para evitar que un hongo se coma las hojas de los ciruelos y cerezos (BALAZO), veremos si tiene efecto y se logra que puedan despegar. 

El fungicida para los durazneros este año logré aplicarlo en la temporada que correspondía, así que tengo bastante fe de que obtendré frutos y que no caerán, como en los años anteriores.

En el recorrido me encontré con la sorpresa de que el Damasco ya estaba completamente florado, así que no lo fumigué.

Ya con el cambio de clima, la vegetación comienza a desarrollarse más rápido, por lo cual es hora de realizar las podas para que los cortes sellen más rápidamente. Así que todas las parras pasaron por corte de ramas y algunos árboles que tenían vástagos muy abajo apegados al suelo también los corte.

El resultado del proceso se verá más adelante, a ver como anduve con la técnica de poda, este año las parras debieran dar fruta en un buen volúmen.



 25/07/2020 En estos tiempos la cantidad de viajes, la extensión de éstos y las actividades asociadas han sido muy cambiantes y diferentes a lo acostumbrado. Principalmente han sido visitas de doctor para actividades muy puntuales, actividades anexas se han dejado de hacer y los tiempos que habían para disfrutar y relajarse han desaparecido. Con tanta restricción de movilidad, con temores a los controles, a los contactos, se ha llegado a un tiempo de vida muy extraño.

En un par de visitas de doctor realizadas a la parcela nos convencimos definitivamente que el tubo de la estufa tenía algún problema en su instalación, dado que las lluvias han sido constantes y copiosas, el agua que se mete a la estufa es mucha. Observando otras instalaciones me percaté que el tubo externo es totalmente necesario, por lo que programamos una visita para realizar dicho trabajo, aprovechando un día sin lluvia.

Lo primero fue agrandar el espacio para que cupiera un tubo mas ancho, nada más divertido que trabajar desde abajo, mientras todos los escombro van cayendo encima de uno. Pensamos que nos iba a tomar bastante tiempo; pero logramos el objetivo rápidamente.


La etapa siguiente era lograr fijar el tubo externo, de tal forma que los super vientos de la parcela no lo botaran y que todo el esfuerzo realizado fuera en vano. Se tomo una decisión y estrategia extrema, atornillar el tubo al techo.

Ya una vez instalado el tubo externo, había que hacer la presentación y armado del tubo interno, hacer el relleno con fibra de vidrio entre los dos tubos en la zona donde se encontraba la madera del techo.

Una vez logrado el adecuado ensamble, había que sellar las uniones que quedaban expuestas a la intemperie, por lo tanto había que ponerle tapagotera al super orificio en el techo con la precaución de no dejar ninguna filtración.

Tiempo utilizado para la instalación, 5 horas, y esperando que alcanzara a secarse los sellos pues lluvia había para la noche. Llovió todo el día siguiente y la instalación soportó de forma excelente.